A continuación, expondré las conclusiones extraídas del trabajo de Intervención con drogodependientes. Simplemente pondré reflexiones y propuestas socioeducativas para éste ámbito, poniendo muy brevemente contenido teórico del trabajo, ya que fue el trabajo que realicé junto a dos compañeros y que ya fue expuesto en clase.
Como propuesta, para una intervención con drogodependientes debemos despojarnos de todo tipo de prejuicios. No debemos cometer el error de “culpabilizar” única y exclusivamente el individuo; también tenemos que estudiar y ver el entorno en el que el individuo desarrolla su actividad, cuál es su situación laboral, económica, familiar, etc. Tendremos que atender a una gran cantidad de factores. Además del entorno, tendremos que analizar detenidamente qué características personales tiene el sujeto y cuáles le han podido llevar a al consumo de drogas (si tiene baja autoestima, si es depresivo…).
Como conclusión, es un problema grave y que nos afecta a todos aunque no sea de manera directa; es responsabilidad de todos. Debemos llevar a cabo labores de concienciación debe ser responsabilidad de la sociedad en su conjunto. Más que destinar grandes sumas de dinero a los centros penitenciarios, debemos destinar más a programas rehabilitación, y así sacar el problema “de raíz”. Además, está demostrado que las cárceles son el ambiente menos propicio para que un drogodependiente se rehabilite. En muchos casos, el drogodependiente es considerado como un “enfermo”; ¿Acaso debemos imponer largas y duras penas a los “enfermos” o también darle un apoyo y una intervención de calidad?
Finalmente, en nuestra labor de concienciación (comenzando con niños desde las edades más tempranas), debemos mostrar que los problemas no se solucionan con las drogas. Si un individuo pierde el empleo, tiene mínimos ingresos, y trata evadirse de la realidad con las drogas, pero sólo logrará “perder de vista” la realidad, y lo que tenemos que hacer con la realidad realmente es cambiarla. No conseguiremos un trabajo y unas mejores condiciones económicas recurriendo a las drogas, pero sí lo conseguiremos luchando por unas condiciones más justas, por una sociedad más justa. Las drogas adormecen las conciencias; anulan toda posibilidad de cambio. En nuestra labor educativa debemos tratar de concienciar a los individuos, de ayudarlos en su labor de reinserción, "ayudarlos a ayudarse a sí mismos", pero además, sea cual sea la intervención, a mi forma de ver, es fundamental crear un compromiso de mejora de la sociedad.
Como propuesta, para una intervención con drogodependientes debemos despojarnos de todo tipo de prejuicios. No debemos cometer el error de “culpabilizar” única y exclusivamente el individuo; también tenemos que estudiar y ver el entorno en el que el individuo desarrolla su actividad, cuál es su situación laboral, económica, familiar, etc. Tendremos que atender a una gran cantidad de factores. Además del entorno, tendremos que analizar detenidamente qué características personales tiene el sujeto y cuáles le han podido llevar a al consumo de drogas (si tiene baja autoestima, si es depresivo…).
Como conclusión, es un problema grave y que nos afecta a todos aunque no sea de manera directa; es responsabilidad de todos. Debemos llevar a cabo labores de concienciación debe ser responsabilidad de la sociedad en su conjunto. Más que destinar grandes sumas de dinero a los centros penitenciarios, debemos destinar más a programas rehabilitación, y así sacar el problema “de raíz”. Además, está demostrado que las cárceles son el ambiente menos propicio para que un drogodependiente se rehabilite. En muchos casos, el drogodependiente es considerado como un “enfermo”; ¿Acaso debemos imponer largas y duras penas a los “enfermos” o también darle un apoyo y una intervención de calidad?
Finalmente, en nuestra labor de concienciación (comenzando con niños desde las edades más tempranas), debemos mostrar que los problemas no se solucionan con las drogas. Si un individuo pierde el empleo, tiene mínimos ingresos, y trata evadirse de la realidad con las drogas, pero sólo logrará “perder de vista” la realidad, y lo que tenemos que hacer con la realidad realmente es cambiarla. No conseguiremos un trabajo y unas mejores condiciones económicas recurriendo a las drogas, pero sí lo conseguiremos luchando por unas condiciones más justas, por una sociedad más justa. Las drogas adormecen las conciencias; anulan toda posibilidad de cambio. En nuestra labor educativa debemos tratar de concienciar a los individuos, de ayudarlos en su labor de reinserción, "ayudarlos a ayudarse a sí mismos", pero además, sea cual sea la intervención, a mi forma de ver, es fundamental crear un compromiso de mejora de la sociedad.
El vídeo muestra las consecuencias del abuso del alcohol, pero también sería aplicable al resto de las drogas.

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